Cuando la moda se puso de moda
- 26 dic 2016
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De la moda se dice que es como río que discurre paralelo a la historia del mundo a través de la sociedad. Es el ansía de transformarse, cambiar y, en este sentido, es una de las motivaciones básicas del ser humano, tan potente como la fuerza de la costumbre. Su curso no había experimentado jamás un giro tan decisivo como el que sufrió a principios del siglo XX, cuando la moda se institucionalizó y empezó a abrirse paso por su cuenta en un terreno nuevo: la alta costura. De hecho, está última se cruza continuamente con lo que, por contraste, se conoce como moda de CALLE, que hacia finales del siglo se ramificó en varias direcciones, como el trabajo de los diseñadores o la moda de las boutiques. Pero a pesar de su discurrir sinuoso, el curso se ha mantenido: una confección al más alto nivel, la extraordinaria calidad de la tela, la pasión por los detalles y la búsqueda de innovaciones. En el siglo XX han habido aspectos determinantes que han ido marcando su desarrollo histórico: desde la influencia del BALLET a principios de siglo hasta el nacimiento de la antimoda en los años 70, pasando por la aparición de las glamorourosas estrellas de cine en la década de los 30; todas las mujeres que con su indumentaria dieron un impulso decisivo a la moda; los acontecimientos y los momentos culturales de más repercusión, los descubrimientos que revolucionaron la técnica del corte y la fabricación textil, así como la evolución de los estilos y maquillaje, que han sido fieles compañeros del vestuario desde sus nacimientos
Entonces, ¿Cuando la moda se puso de moda?
Continuando en el siglo XX los cortesanos se diferenciaban de los habitantes de las ciudades por su vestuario, y en lo que a éste se refiere, no era lo mismo vivir en Francia, Italia o Alemania. Este panorama cambió radicalmente cuando Charles Frederick Worth decidió que no estaba satisfecho con su trabajo como proveedor de su majestad imperial, la española Eugenia de Montijo, y empezó a FIRMAR sus creaciones, como si de un artista se tratase. Este instante marcó el nacimiento de las marcas. A partir de entonces, el proveedor pasó a ser un modisto y sus obras MODA. Una de sus características principales es que cambia. A penas algo se pone de moda,y viceversa se considera pasado de moda.
El mérito de haber puesto la moda de moda corresponde a los diseñadores que se abrieron paso en medio de la euforia innovadora de los años 60. Estos llegaron a la conclusión de que, en plena época de las reproducciones, la prenda de vestir ya no tenía porqué ser única para ser considerada original, Desde ese momento las marcas se han ido independizando , y ya no hace falta que los diseñadores sean los responsables directos de sus creaciones, pues basta con su firma. Este es un fenómeno de alcance mundial.
Desde Chile a Tokio, el mundo de la moda habla actualmente el mismo idioma. Y esté no tiene porque ser el de un país en particular, cualquier prenda puede convertirse en un objeto de culto.
¿A dónde nos ha llevado un siglo de alta costura?. No sería extraño afirmar que de vuelta a los orígenes, como si todo volviera a empezar.







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